Ya esta bien...

Después de un caluroso, pero que muy caluroso, parón estival es momento de volver nuevamente a la carga. Han habido muchas noticias que han dejado huella en mi relajada atención. Seguro que estáis de acuerdo que la más cantosa ha sido la de hace un par de semanas sobre el caso del anciano fotografiado en una residencia de Carlet, caído en el suelo con una pierna todavía en la cama.

La foto en sí impresiona de manera lamentable. La caída nunca debió de haberse producido. Cuando se cayó es que algunas cosas se hicieron mal, muy mal, con consecuencias muy tristes, tal y como hemos podido constatar. A raíz del suceso, del que se hizo eco hasta la prensa nacional, han habido numerosas manifestaciones, muchas de estas muy desafortunadas. Esta triste noticia ha dejado evidenciada más de una incógnita acerca de lo que pasó.

Ha sido el momento de gloria de algunos sindicatos, de algún político, de alguna confederación nacional, de muchos excepto del mayor que se cayó y sus familiares.

Mejor vayamos por partes. Derivado del triste acontecimiento, me refiero a la caída, presuntamente "alguien" filtra a la prensa la fotografía de un mayor que se ha caído en "extrañas circunstancias". La imagen es tan atroz que no tarda en hacerse viral en las redes sociales, e incluso salir en los noticiarios televisivos. La cuestión es que la caída en sí se produjo muchos días antes de salir a la luz. ¿Qué se hizo mientras tanto? Pues según dicen los propios trabajadores entrevistados se pasaron la foto vía Whatsapp(C) y Facebook(C), llegando a manos incluso de algunos directivos, hasta que esta se "fue de las manos". En ese momento los sindicatos salen automática y leoninamente a la defensa de los trabajadores: "falta personal" y "faltan recursos". Son estas frases muy manidas y ya bastante rancias, a ver si se empiezan a percatar los de los sindicatos, al modo del famoso "protesto señoría" de las películas americanas cuando al abogado defensor le caen las tortas por todos lados y ya no sabe qué hacer para que a su cliente no le hundan más en el lodo de la prisión. Vamos a ver... si algún organismo tiene suficientes recursos de personal es la Administración Pública. Esto no quiere decir que sea el deseable, en términos de ratio, si el deseo es que antes de decir "quiero..." una auxiliar o una enfermera ya esté al lado del paciente/residente/persona mayor que lo ha pronunciado. Yo esta situación no la he visto nunca, ni en casa. Cuando de pequeño exclamaba "mamá", si esta estaba cerca venía y si no me decía "¿que quieres?". Más ejemplos, en la UCI de cualquier hospital, el servicio más exhaustivo en el entorno sanitario, NO existe la ratio de una enfermera por paciente, sino una enfermera por determinado número de pacientes. En mi Comunidad Autónoma, por ejemplo, en las residencias públicas la ratio de personal es muy superior al exigido en la normativa de mínimos funcionales a todos los centros residenciales, sean estos públicos o privados, hasta el punto de que el coste por plaza de una residencia pública triplica con holgura el precio que la Administración Pública paga por una plaza concertada en una residencia privada, sea esta lucrativa o no lucrativa. Desde la propia Administración admiten que el coste es imputable en un 85% al personal laboral. Los mayores que están en las residencias públicas no están peor atendidos que los que están viviendo en una privada. Pero mejor tampoco. Muy al contrario de lo que pueda parecer, no estoy en desacuerdo en que haya más personal en algunas residencias, por favor, sino que lo que más me produce eccemas es que ante cualquier caso claro de negligencia profesional la falta de trabajadores sea esgrimida como la única causa posible. ¿De qué serviría triplicar hipotéticamente el número de trabajadores si estos no fueran suficientemente competentes?.

No olvidaremos nunca la imagen denigrante, y denigrada, de aquel mayor tirado en el suelo. Como tampoco debemos olvidar que si el anciano salió de la sujeción mecánica, o física, que portaba fue porque alguien no la puso adecuadamente o alguien no la prescribió adecuadamente. Simplemente así de claro. A diferencia de Fuenteovejuna, en la residencia de Carlet, el único que ha pagado ha sido el director del centro. Esto lógicamente se debe a la responsabilidad subsidiaria del hecho. Era el responsable último de lo que pasaba en la residencia que dirigía, pero él no puso mal la sujeción ni la prescribió mal. A diferencia de Fuenteovejuna aquí si sabemos de quien era la responsabilidad, además del director.

Esto nos lleva al terreno nunca agradable de las sujeciones mecánicas, o físicas. Ese tema tan discutido, y discutible, por todos excepto por aquellos que las prescriben. A expensas del suceso de Carlet, CEOMA (Conferderación Española de Organizaciones de MAyores), a través de su nueva presidenta ha hecho una serie de afirmaciones en formato "comunicado oficial" que pueden tildarse en un buen porcentaje de desafortunadas, en mi opinión. Antes de profundizar en ello, quisiera recordar que como profesional sanitario estoy plenamente en contra del uso de cualquier medida que coarte, en parte o en todo, la libertad y dignidad ontológica de las personas, entre las que destaco las sujeciones mecánicas mal prescritas y/o mal colocadas, pero no estoy en contra del uso racional de determinados medios físicos para paliar o evitar daños mayores en las personas. El problema es que en este país nuestro todavía no sabemos qué es un elemento de sujeción física y qué no. Como en los cordobeses reinos de Taifas, en los diferentes distritos judiciales de nuestro país existen diferentes catálogos de lo que se supone son sujeciones físicas. Este es un motivo bastante sólido para desconocer cuantas sujeciones físicas se usan y de qué tipo. Por ello, cuando el CEOMA refiere ciertas aseveraciones a un estudio que refleja el porcentaje de personas que en nuestro país están sujetas, no me queda otra que dudar bastante de la fuente de información. Esgrime esta organización, a la que por otro lado respeto plenamente, a modo de bandera en este tema, un documento técnico publicado hace unos pocos años a modo de programa titulado "Desatar al anciano con enfermedad de Alzheimer". Me parece desaprovechada la oportunidad que CEOMA tuvo de motivar a profesionales y público en general para repensar el qué y el cómo de las sujeciones mecánicas, declinándose por una postura desde el título, "desatar...", peyorativa y llena de prejuicios, que mostraba el enorme desconocimiento que se tiene en ciertos temas. No critico en absoluto la preocupación de una organización de personas mayores que, viendo en las actuaciones de hoy un adelanto de lo que harán con ellas mañana, piden, exigen justamente una reflexión social, jurídica, deontológica y ética acerca de mantener a una persona en una situación de limitación más o menos de su libertad de movimientos. A modo de síntesis, una sujeción física debe ser un elemento, y un proceso, terapéutico, extraordinario y proporcionado, cuya finalidad sea la de proteger al paciente de un mal mayor, asumiendo así que es un mal menor. Si en lugar de sujeciones estuviéramos hablando de sondas nasogástricas probablemente no estaríamos en estas lides. Tan indigno es que una persona no pueda comer por sí sola, y por ello entre en riesgo su vida, como dejar que otra se coma las propias heces cada vez que quiera. Lo indigno es la motivación que mueve a algunos profesionales a utilizar de manera inadecuada los pocos medios de sujeciones homologados que hay reconocidos por todos, o a prescribirlas mal por falta de interés o falta de formación. Recuerdo en este momento a algunos niños recién nacidos que llevan un calcetín en sus manitas para evitar que se arañen con sus diminutas uñas la cara. También me viene a la memoria aquellas personas con graves discapacidades físicas, acompañadas o no de discapacidades intelectuales, que debido a posturas imposibles de realizar por otros humanos, como consecuencia de alteraciones neurológicas, sufren graves deformaciones que pueden producir heridas y otras lesiones internas, sujetas a sus sillas especiales por cinturones homologados. ¿Porqué no hay un programa de la Sociedad Española de Pediatría que se llame "Desatar al niño inmaduro"?, por ejemplo. Lo que debemos pelear a muerte no es el qué, sino la motivación de prescribir inadecuadamente una sujeción, que por cierto tampoco tenemos muy claro cuales son.

La cuestión aquí, en el caso de Carlet, como en tantos otros parecidos, no es tanto cuantos debían de cuidar (si más menos auxiliares y enfermeras) ni con qué medios (con sujeciones o con medicación), sino cómo pudo ocurrir que nadie tomara medidas antes, cómo pudo ocurrir que nadie se diera por aludido, desde la auxiliar hasta la consejera de servicios sociales valenciana.¿Pero cómo es posible que una foto así esté durante días dando vueltas por los móviles sin que nadie haya denunciado el hecho en un juzgado y/o en la inspección de servicios sociales?.  ¿Donde está la inspección de servicios sociales?. La cuestión es cómo sé yo que la barandilla estaba bien puesta antes de hacer la foto, por ejemplo. Cómo sé yo que efectivamente, tal y como refieren las personas que tuvieron la sangre fría de hacerla, el anciano fue debidamente atendido justo después. Yo, este que os escribe, sé que ante una escena así primero cogería al anciano y luego pondría una denuncia si creo que es por una negligencia, ya sea institucional o profesional. No estoy diciendo que los que hicieron la foto cometieron un delito por omisión de socorro además de negligencia, ni mucho menos. Y no lo digo porque me dicen, solo me dicen, porque yo no les vi al no estar allí, que después de hacerla lo atendieron bien. Si tantos otros casos habían, según cuentan los trabajadores y los representantes sindicales, ¿cómo es que no hay más fotos?. Si el móvil, medio de comunicación y desgraciadamente de interacción con el mundo, es algo tal ligero de portar y de transportar todo tipo de información de fuera a dentro tanto como de dentro a afuera ¿cómo es que no hay otras fotos de otros familiares y/o trabajadores?.

No dudo de la legitimidad de las protestas emitidas durante estos días. Pero tampoco se puede dudar de la legitimidad de mis dudas, algunas sustanciales. Estar seguro de la negligencia del acto fotografiado es más que una postura, pero esta postura debe hacernos reflexionar y ahondar mucho más en las otras dudas que se han evidenciado en este caso.

Ya está bien de ir a lo fácil. Ya está bien de echar la culpa a los de siempre. Es hora de que unos se pongan a legislar ya mismo y de que otros se pongan manos a la obra para que lo legislado se cumplan. Ya está bien de que siempre paguen los ancianos.  ¡¡¡ YA ESTA BIEN !!!

Comentarios

  1. Como siempre, tienes mucha razón.
    La mejor frase y la más triste la última: ya está bien de que siempre paguen los ancianos.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dices, creo que es un análisis certero
    juan Miguel

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  3. Estimado Carmelo, estupenda reflexión. Yo añadiría que además de prescribir y colocar bien la sujeccion luego hay que aplicar bien un buen protocolo de vigilancia de la misma.
    También decirte que la imagen es horrible pero muy didáctica al mismo tiempo. Nos enseña como a pesar de estar adecuadamente prescrita,y colocada las sujeciones conllevan un riesgo en sí mismas. Hace pocos meses en la comunidad falleció un anciano como consecuencia de una sujecion.
    Nuestra experiencia con el programa #NoSujetes de www.dignitasvitae.es/no-sujetes/ que en un porcentaje muy alto de situaciones es posible cuidar sin sujeciones, con el uso de medidas alternativas. Para este caso particular una cama ALZHEIMER que baja a 7 cm del suelo, fuera barandillas , un sensor de movimiento a los pies de la cama y una colchoneta al lado, además de supervisión cada 2 horas. Probablemente el resultado hubiese sido mejor que la enorme caída de altura del pobre anciano de la foto.

    Animo con tu blog.

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    1. Gracias Sergio. Para quien no lo sepa Sergio Cañellas es el presidente de Lares-Comunidad Valenciana, organización que defiende los valores solidarios y cristianos en el cuidado de nuestros mayores.

      Tu aportación es muy importante, como siempre. Debemos caminar a racionalizar las intervenciones con nuestros mayores de manera que podamos minimizar todo lo que podamos el uso de elementos potencialmente peligrosos. Así podremos elevar cada vez más el porcentaje de personas sin sujeciones. Tengo que alabar que el título de vuestro programa es de una calidad humana tal que no me queda otra que ponerlo enfrente del de CEOMA como ejemplo de que se puede decir lo mismo pero con mejores palabras y sin estigmatizar la actuación de las gerocultoras y enfermeras de las residencias, que no hacen más que seguir las indicaciones de un médico.

      Por favor, continua colaborando en este blog. Para mi sería un honor.

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  4. Estimado Carmelo, estupenda reflexión. Yo añadiría que además de prescribir y colocar bien la sujeccion luego hay que aplicar bien un buen protocolo de vigilancia de la misma.
    También decirte que la imagen es horrible pero muy didáctica al mismo tiempo. Nos enseña como a pesar de estar adecuadamente prescrita,y colocada las sujeciones conllevan un riesgo en sí mismas. Hace pocos meses en la comunidad falleció un anciano como consecuencia de una sujecion.
    Nuestra experiencia con el programa #NoSujetes de www.dignitasvitae.es/no-sujetes/ que en un porcentaje muy alto de situaciones es posible cuidar sin sujeciones, con el uso de medidas alternativas. Para este caso particular una cama ALZHEIMER que baja a 7 cm del suelo, fuera barandillas , un sensor de movimiento a los pies de la cama y una colchoneta al lado, además de supervisión cada 2 horas. Probablemente el resultado hubiese sido mejor que la enorme caída de altura del pobre anciano de la foto.

    Animo con tu blog.

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  5. Muy acertado en toda tu exposición, lástima que siempre paguen los mismos, y realmente no se profundice en el origen.

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    1. Gracias Julio. Julio Zabaleta es Presidente de Mensajeros de la Paz Castilla La Mancha y vice-presidente de ACESCAM (Lares-Castilla La Mancha). Es importante que personas de vuestro talante y responsabilidad sean sensibles a este tema tan delicado. Igual que a Sergio, Te animo a seguir colaborando es este pequeño foro.

      Un abrazo

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