IN-feliz día de la Enfermería

 IN-feliz día de la Enfermería


Después de otro año se vuelve a festejar el patrón de la enfermería, San Juan de Dios, aunque sinceramente este año en particular no tengo muy claro qué es eso que deberíamos celebrar. 

Muchas enfermeras todavía tenemos muy recientes los hechos acaecidos durante estos dos años y pico que llevamos de pandemia. Después de los aplausos de la ciudadanía, la Administración sigue olvidándonos. Estoy totalmente de acuerdo con Pilar Lecuona, presidenta del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, cuando afirma que “a las enfermeras no se nos reconoce nada de lo hecho” (El Diario Vasco, 11 mayo 2022). Eso se ha visto claramente cuando desde el Ministerio de Sanidad se nos ha excluido del grupo de trabajo para recomponer lo que algunos demagogos todavía llaman sanidad universal y gratuita. Así se ha visto también no mucho tiempo después, cuando desde otro ministerio del Gobierno se ha dado luz verde a la puesta en marcha de una nueva titulación que vendrá a competir con las enfermeras en las residencias, y que cobrará casi lo mismo que ellas (Redacción Médica, 10 abril 2022); como hemos pedido que se nos pague de manera adecuada, y respetando la relevancia de lo que hacemos en estos centros, la patronal, tanto mercantil como no lucrativa, en connivencia con el Gobierno nos han enseñado la puerta de salida. 


Así se las gasta el Gobierno ante las críticas de unas enfermeras agotadas, estigmatizadas y despreciadas. Y claro, mientras tanto ¿qué hacemos las enfermeras?, pues irnos a Europa a trabajar, a países donde nos ofrecen muchas y mejores contraprestaciones, donde nos traten mucho mejor que en las residencias o en los hospitales privados de este país; entre estos lugares está Noruega, donde a las enfermeras les pagan 60.000 euros al mes y le facilitan alojamiento para la familia (Redacción Médica, 7 mayo 2022). Pero también salen de Murcia a otros lugares de España, aunque no lo parezca, como en Las Islas Baleares, donde los hospitales compiten entre sí por captar enfermeras (Diario de Ibiza, 8 mayo 2022).

A día de hoy seguimos con los problemas de la bolsa de empleo público, donde no hay selección por competencias y titulaciones, por lo que cualquier enfermera, salvo las matronas, pueden ir a parar a servicios para los que no están preparadas o no se sientan motivadas. 

No nos olvidemos de los problemas que supondrá en un futuro inmediato en nuestra Región la falta de especialistas en enfermería geriátrica; a día de hoy no se ha presentado todavía un proyecto en el Ministerio que garantice la formación de nuevas enfermeras en un ámbito en alza como es el de las personas mayores.


También seguimos sin poder prescribir ciertos fármacos ni productos sanitarios, tanto las enfermeras públicas como las que trabajamos en el sector privado. Llama la atención que recientemente en la Comunidad de Madrid hayan comprobado que creando la figura de “enfermera de acogida” en los centros de salud se conseguía descongestionar casi un 70% de las solicitudes de cita con el médico, aliviando así los tiempos de espera para acudir a tu médico. Para eso sí parece ser que somos profesionales, pero para prescribir aquello que de facto hacemos todos los días no. Enfada más cuando recuerdas que cuando nos formamos tenemos los mismos créditos académicos de farmacología que un odontólogo o un podólogo y ellos sí pueden prescribir y nosotras no.

No es esta una cuestión del Colegio de Enfermería de Murcia, el cual durante la pandemia cedió espacios informativos y de difusión a las enfermeras geriátricas para que pudiéramos tener un altavoz desde donde quien quisiera pudiera escuchar nuestras reivindicaciones y ver nuestras lágrimas de impotencia. No nos confundamos, el Colegio no es un sindicato, ni debe serlo. Esto es una realidad clara y cristalina, aunque algunos sindicatos quieran venderlo así para ganar más adeptos con ansias de subir puntos en bolsa o de que le incrementen la tan mal llamada productividad. Es para llorar cuando uno es consciente de que el único sindicato que monográficamente está formado por y para enfermeras no ha llamado ni a una sola enfermera de residencias durante una pandemia (ni antes) que las ha machacado más de lo que siempre estuvimos. Palabra de un afiliado a ese sindicato más de 23 años.

En fin, supongo, querido lector, que ahora entenderá que más que alegrarme no me queda otra que desearle a mis colegas un infeliz día del patrón. Ahora falta saber quien cuidará de sus padres, o a usted mismo, dentro de pocos años cuando no estemos las que todavía estamos por aquello de la vocación.


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